La Ruta Xacobea
El número de peregrinos aumenta extraordinariamente a partir del siglo X, cuando la población europea logra salir del aislamiento de épocas anteriores e inicia una serie de contactos e intercambios que, en el campo religioso, llevarán a hacer de la peregrinación la forma más difundida de devoción. Roma, Jerusalén y Santiago de Compostela serán los destinos más importantes: todos los caminos llevan a Roma. Los cruzados y las ciudades marítimas italianas abren la ruta de Jerusalén. Los monarcas de Navarra, Aragón, Castilla y León facilitan el viaje a Santiago mediante la construcción de puentes, reparación de caminos y edificación de hospitales.
El descubrimiento del sepulcro del Apóstol Santiago el Mayor, a principios del siglo IX, generó pronto una multitudinaria corriente de peregrinación hacia su emplazamiento, en lo que hoy es la ciudad gallega de Santiago de Compostela. Esta afluencia acabó formando, desde los más diversos puntos de Europa, una densa red de itinerarios conocida, en su conjunto, como el Camino de Santiago o Ruta Xacobea.
Desde la segunda mitad del siglo XX la Ruta Xacobea vive un nuevo renacer internacional que combina su tradicional acervo espiritual y socio-cultural con su poder de atracción turística y como renovado lugar de encuentro abierto a todo tipo de gentes y culturas.
Tradicionalmente, los períodos de mayor afluencia de peregrinos y visitantes en la Ruta Xacobea son los Años Santos Compostelanos, –el próximo será en 2010–, pero cualquier año y momento es idóneo para realizar algún itinerario de esta ruta y visitar su ciudad meta, Compostela.
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